domingo, 6 de abril de 2008

CARTELES E IMAGEN DE LA BIBLIOTECA

Hay días que parece que haría falta poner carteles en las bibliotecas para todo:
Prohibido comer.
Prohibido beber.
Prohibido hablar por teléfono.
Prohibido hablar en voz alta.
Prohibido escuchar música.
Prohibido mover el mobiliario.
Prohibido chatear y ver películas en los ordenadores de consulta.
Prohibido abrir las ventanas.
Prohibido regular el termostato.
Etc.

Claro, que si pusiéramos tantos carteles, ¿iban a volver nuestros usuarios? Creo que no, aparte de la mala impresión que causaría… Pero siempre se puede poner en el reglamento de la biblioteca, no es un documento que lean pero al menos nos podríamos amparar en él en caso de tener algún incidente.

No obstante, debemos hacer un esfuerzo para que nuestras bibliotecas y centros de documentación sean entornos amigables, que inviten a la gente a pasar, que no sean fríos y poco hospitalarios. Así pues, lo verdaderamente recomendable sería poner carteles de los servicios y utilidades que pueden encontrar y de los que van a sacar algún provecho:
Acceso a Internet.
Curso de formación de usuarios.
Servicio de referencia.
Sala de consulta.
Programa de actividades.
Prensa.
Etc.